Melanoma
- Generalidades de la piel
- Medidas de Prevención.
- Factores que pueden influir en la aparición de un melanoma
- Autoexploración.
La piel, un órgano de defensa y aclimatación importante
La piel constituye un órgano fundamental actuando como primera barrera de protección frente a agresiones externas, y como un instrumento que facilita la adaptación del organismo al medio externo. Las agresiones frente a las que debe enfrentarse la piel pueden ser químicas, biológicas o físicas, destacando entre estas últimas las radiaciones solares. Respecto a la función de la piel como instrumento de adaptación al ambiente, permite que el cuerpo humano mantenga sus condiciones de temperatura a pesar de la gran variabilidad de las circunstancias externas (en humedad y también en temperatura).
Medidas de prevención
Ante todo es conveniente siempre protegerse del sol siguiendo unas recomendaciones básicas:
- Evitar exponerse sin protección solar mediante cremas homologadas, aplicando un factor de protección nunca inferior de 15 incluso después de bañarse.
- Broncearse con Rayos UVA puede resultar perjudicial.
- Limitar el tiempo de exposición al sol, especialmente al principio, reduciendo la exposición en tan sólo quince o treinta minutos. De este modo, la piel adquiere el tono adecuado de forma progresiva.
- Evitar la exposición en horas de mayor intensidad lumínica: alrededor del medio día, entre las DOCE de la mañana y las CUATRO de la tarde.
- No fiarse de la presencia de nubes, protegiéndose de la exposición al sol también en la montaña y sobre todo cerca de superficies como la nieve o el cemento, que rechazan las radiaciones solares.
- Recurrir a la utilización de prendas (gorras, camisetas) y de gafas protectoras homologadas.
- NIÑOS y BEBÉS: evitar exposición al sol e intentar protegerlos en la sombra siempre.
Las cremas protectoras
Su aplicación disminuye la incidencia de radiaciones solares en la piel. Sin embargo, no ejercen su efecto protector si el tiempo de exposición al sol es mayor que el que recomiendan. Además, conviene aplicarlas al menos una media hora antes de comenzar la exposición, renovando esa aplicación si se entra en contacto con el agua o se suda intensamente.
Factores que pueden influir en la aparición de un melanoma
En primer lugar, destacan las radiaciones solares, especialmente las ultravioletas. De hecho, una gran parte de estos tumores aparecen en las zonas de la piel de mayor exposición al sol. Además de ese factor, cualquier agresión física o química sobre una lesión previamente benigna donde se concentran un mayor número de esas células puede influir en la aparición de este tipo de tumor.
Se han descrito algunos factores de riesgo a la hora de desarrollar este tipo de procesos:
- Piel blanca o escasamente pigmentada, ojos y pelo claro.
- Presencia abundante de lunares, sobre todo grandes.
- Existencia de antecedentes familiares.
- Ingesta de fármacos inmunosupresores.
- Exposición crónica y excesiva a las radiaciones solares, sobre todo sin protección adecuada.
La autoexploración
Es recomendable realizarse periódicamente una exploración de la piel, con la ayuda de un espejo con el fin de acceder a zonas ocultas a la visión directa (especialmente la espalda).
Conviene conocer entonces que cambios obligan a realizar una valoración necesaria por parte de un servicio médico.
- Aumento del tamaño de una lesión hiperpigmentada, sobre todo cuando protuye o se extiende hacia zonas vecinas (especialmente cuando el límite de la lesión no se define con claridad).
- Cambios en el color o la intensidad de la pigmentación, sobre todo cuando aparece un color oscuro o azulado.
- Aparición de molestias relacionadas con la lesión, en forma de picor o pequeñas hemorragias.
